Internet se ha convertido en una herramienta imprescindible no sólo para el trabajo, sino también para el tiempo de ocio. Es un medio capaz de integrar periódicos, revistas, televisiones, radios, foros de debate, tiendas; capaz de entregar "cartas" al instante, de permitirnos hablar y ver a amigos que están en el otro lado del mundo... Muchas de las comunicaciones que antes tardaban días, incluso semanas en ser realizadas, han reducido este tiempo a segundos gracias a Internet.
¿Y cómo se consigue esto? La rapidez de Internet se debe a que utiliza la línea telefónica como medio de transporte. En realidad, cada conexión a Internet es como una llamada de teléfono: nuestro equipo llama el proveedor de Internet que es el que nos ofrece la entrada a este mundo de la información. En las llamadas convencionales sólo podemos escuchar sonido, que es información que se transmite de manera analógica, pero el sistema de Internet es capaz de enviar, además, datos digitales, ya sea en su propio formato, o convertido a analógico.
Son varias las formas de conectarse a Internet. Cada uno de los sistemas utilizados requiere el uso de diferentes dispositivos, y ofrece distintas posibilidades con un único fin: conectarnos a la red de redes.
El sistema más básico de conexión a Internet es el que utiliza la RTC (Red Telefónica Conmutada) o RTB (Red Telefónica Básica). Esta es la red que habitualmente se utiliza para las llamadas telefónicas, por lo que este tipo de conexiones utilizan señales analógicas para la transmisión de datos.
Los ordenadores utilizan datos en formato digital, por lo que se hace necesario el uso de un dispositivo de convierta la señal analógica a digital y viceversa: el módem, que es capaz de realizar esta tarea a través de los procesos de modulación (digital-analógico) y demodulación (analógico-digital). Precisamente el nombre de este dispositivo viene de MOdulador y DEModulador.
La velocidad es un aspecto limitado en este tipo de conexiones, ya que la línea en sí no soporta más de 56 kbps aproximadamente. Pero esta cifra no es alcanzada en todas las conexiones, ya que normalmente hay una serie de factores que la reducen la velocidad, como el propio ordenador y qué placa base utiliza, el estado de la línea telefónica y el módem del otro extremo al que estamos conectando.
Existen varios tipos de módems: los internos y los externos. Los internos se colocan en una de las ranuras PCI de la placa base, con la ventaja de que no necesitamos poner más cables que el del que va conectado a la línea de teléfono, y además, suelen ser más económicos. Los módem externos se conectan a un puerto serie o USB, y tienen, además de la ventaja de que pueden transportarse para colocarlos en otro equipo en cualquier momento, una serie de LED (pequeños luminosos) que indican el estado de la conexión o del propio dispositivo. Hay otro tipo de módems PCMCIA para portátiles, que tienen forma de tarjeta y son mucho más pequeños, respetando así la portabilidad de estos ordenadores.
El tipo de conector para la red que utilizan los módems es un RJ-11, que es el mismo que utiliza el teléfono.
En cuanto a las comunicaciones, hay una serie de protocolos que se siguen. Uno de ellos es el V.90, un estándar que unificó las comunicaciones a través de líneas telefónicas, y que fue seguido del V.92, que permite otras funciones más avanzadas. Un ejemplo es el Modem.on-Hold, que permite no cortar una conexión a Internet cuando se recibe una llamada de teléfono: el módem se queda en espera (siempre y cuando el proveedor de Internet lo soporte), con lo que ahorramos el tiempo que emplearíamos en realizar una nueva conexión.
Otro estándar es el V.29: los módems que soportan este protocolo son capaces de realizar las funciones de un fax. Frente a los faxes convencionales hay una gran ventaja: para los documentos creados desde el ordenador, no se produce ninguna pérdida de calidad, ya que el documento no tiene que ser escaneado.
Estas siglas corresponden a Red Digital de Servicios Integrados. Como su nombre indica, este sistema transmite los datos en digital, por lo que para éste no necesitamos un módem, pero sí un adaptador especial para RDSI.
La instalación de RDSI está normalmente a cargo del proveedor, ya que se utilizan otros conectores que no son los del teléfono. El RJ-45 es el estándar para conexión a Internet con este sistema, pero además, tendremos otros conectores RJ-11 para conectar el teléfono.
Con RDSI pueden utilizarse al mismo tiempo Internet, el teléfono y el fax, lo que quiere decir que permite hasta 3 llamadas simultáneas. Además, con este tipo de línea se pueden tener 64 números de teléfono diferentes, y se pueden tener 8 equipos conectados a Internet.
Una línea RDSI está compuesta de dos canales de comunicación: un canal D de señalización (con velocidad mínima de 16 Kbps, que puede llegar a 64), y al menos 1 canal B de datos (64 Kbps). La conexión RDSI puede ser de 3 a 5 veces más rápida que la conexión con módem, y su ancho de banda es regulable: cuantos más canales B tenga, mayor ancho de banda conseguimos.
En este tipo de conexión los errores son mínimos, ya que la señal permanece como digital en todo momento. También ofrece seguridad en las comunicaciones: los datos van codificados y encriptados.
Al igual que ocurre con los módem, podemos encontrar adaptadores de RDSI internos y externos. Pero además hay otra diferenciación dentro de éstos: hay adaptadores activos y pasivos. Los activos tienen su propio procesador, y los pasivos dejan hacer todo el trabajo de proceso de comunicaciones al microchip del ordenador.
ADSL o Asimetric Digital Suscriber Line es una tecnología de acceso a Internet que permite velocidades muy altas, utilizando también la línea telefónica. La diferencia con la conexión con módem es que el ADSL emplea márgenes de frecuencias mucho más amplios. Al utilizar diferentes frecuencias que el servicio de telefonía, también se pueden hacer y recibir llamadas sin cortar la conexión a Internet.
Para conectarse a Internet de esta manera necesitamos un módem ADSL o un router ADSL. Con el primero podemos conectar un solo equipo, mientras que el segundo sirve para conectar toda una red de ordenadores a Internet. También se necesita una tarjeta de red, que nos permite el acceso a lo que se llama bucle local de abonado. Este concepto se refiere a la zona que está unida con una central telefónica (la más cercana) mediante un par de cables de cobre.
El cable
La conexión mediante cable óptico es otra alternativa que ofrece grandes velocidades. Esta tecnología está basada en kilómetros de fibra óptico que están instaladas formando núcleos a los que están conectados los equipos a través de un cable coaxial y par de cobre. Para conectarse con este tipo de red se necesita un módem-cable.
En este tipo de conexión cada usuario comparte con otros el acceso a una línea troncal, y no hay que realizar una llamada para la conexión, ya que ésta es permanente. La desventaja de este sistema es que cuantos más usuarios estén conectados, menor velocidad de conexión se conseguirá.
Comunicaciones vía satélite
Internet vía satélite se perfila como la más rápida y efectiva conexión.
Utiliza para ello una conexión de módem, ADSL o RDSI normal para enviar datos al servidor, y una antena parabólica, junto con un descompresor digital, para pasar los datos recibidos al ordenador. La velocidad puede alcanzar, en condiciones óptimas, los 400kbps.
LDMS
Local Multipoint Distribution System es un sistema inalámbrico que utiliza la radiofrecuencia, y trabaja en rangos de frecuencia altos, por lo que las interferencias son mínimas. Es un sistema rentable para aportar gran velocidad allí donde sería muy caro instalar el cable, ya que con este sistema sólo hay que colocar repetidores para amplificar la señal pudiendo llegar así hasta los rincones más escondidos.
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